domingo, 16 de agosto de 2009

Mensaje a la Mansión


Estando a casi 20 días del aniversario de mi país; quiero reiterar mi queja, como los de varios blog amigos ya han levantado, ante el actual estado del distrito de Santiago de Surco.
Como es posible que siendo el día de la Patria, cuando las personas desean celebrar con sus seres queridos, deban volver corriendo a sus hogares ante el aviso de que sujetos inescrupulosos han violado la integridad de su casa.
Señor Alcalde de Surco; de que sirve anunciar en todas las avenidas principales de que pronto Surco estara rodeada de camaras de seguridad, si no hay operarios del orden que acudan a los agravios. ¿Por qué quizo arreglar lo que no estaba roto? ¿Dondé estan todas esas camionetas de serenazgo que antes nos daban seguridad? ¿Qué es de esa vieja unidad 04 que parecia que estaba en todos lados? ¿O es que con sus carteles quiere comunicar a estos amigos de lo ajeno que deben entrenarse más o que les dara una copia de su robo como recuerdo?
De que sirve pagar impuestos si no se refleja en sus acciones, o es que dara bonos o compensaciones a todos aquellos que han sufrido de estos agravios? un 25 % de descuentos por un año no estaria mal; ya que una casa debe volverse una fortaleza con todo y pozo de pirañas si es que uno no quiere que le roben.
Alguien muy cercano a mi fue afectada en estas fiestas patrias; que ganas va a tener de celebrar otra vez. Como sentirse feliz si sus compatriotas son las que le roban lo que con tanto esfuerzo junto. Que alegria va a tener si los que deberian velar por su seguridad sólo aparecen 3 horas despues con todo y circulinas y bullas para ver los estragos que causaron los ladrones en las casa de su comunidad.
Esta persona de la que hablo en particular con el tiempo y más esfuerzo del que ya hizo podrá recuperar todas las cosas que le robaron; pero digame Señor Alcalde del Mar; ¿quién le devolvera la confianza que ya perdio en su distrito?, ¿quién le regresa la tranquilidad de llegar a su hogar y sentirse segura? no se preocupe, sabemos que no sera usted.